Sunday, April 06, 2008

Iceberg

Su dulce voz tardo mucho en nacer, hablando lento, besando despacio, haciendo pequeñas gotas de ternura, una ternura difícil de congelar. Sus suaves ronquidos fueron convirtiéndolo en alguien amigable, tonto para algunos, fácil de estupidizar para otros, había un ideal, había una gran silla para esperar sin desesperar.
Para algunos el sol no para de salir, pero aquí se detuvo, poco a poco los cimientos del glaciar se fueron convirtiendo en un gran montaña de hielo, se detuvieron las risas, se detuvo la fidelidad, el amor tomo forma de aire y se fue a las Bahamas, se secaron los oídos y esa gran montaña solo era visitada por alpinistas que la querían conquistar y dejaban su bandera, pero no se quedaban, volvían atrás a sus antiguas vidas, con la satisfacción de haber dominado, de haber conquistado.
Un gran glaciar con una gran fachada, imponente, frió, seco, pasando por la vida del planeta como cualquier estrella, pasando la vida viendo al sol salir y a la luna brillar, un glaciar en paz sin sentimientos, jugando con monos de nieve y cuevas de sal, un glaciar que alguna vez fue tan predecible como un alma vacía.
Y con tanto calentamiento global llego un día un rayo de luz, una brisa de destello, que fue poco a poco envolviendolo, cobijandolo fue llenando el camino de cositas para que dejara de nevar, solo que a veces la luz solo necesita mostrar su poder, su fuerza para decir ahí estoy, esa soy yo... la luz lo besaba, la luz succionaba con fuerza y el glaciar se dejo llevar, pensó que luz y hielo pueden formar un hogar.
La perdida fue espectacular, cayeron trozos de hielo por aquí y hubo ríos de agua helada por allá, el glaciar se estaba convirtiendo en luz, pero una noche no volvió a amanecer no volvió a salir el sol ni la luna y el glaciar mas pequeño y tonto que antes, se destrozo, buscando una manera de volver a encontrar la luz, saco una parte de si para ir a buscarla, de una parte que tocaba el mar se desprendió y le dijo adiós a su raíz, lo que quedo, poco a poco se volvió a convertir en lagrimas, lo demás floto, de una manera lenta se fue hacia el mar a buscar a la luz, hundió barcos, le dio sombra a un delfín y acaricio tortugas pero no volvió a encontrar la luz el iceberg siguió y creo que se le a visto vagando por ahí en los grandes mares, se convirtió en un trozo de hielo mas, la luz no llego y el iceberg volvió a casa, para encontrar que ya no había hogar, al darse cuenta de que solo era un pedazo de mar.

Esta historia de ser tan mía se hizo la tuya.

Ahora somos dos iceberg que andan como cualquier pedazo de mar.

1 comment:

apegnaloza said...

¡Alvarito!
Gracias por los comentarios, jeje, yo no soy mucho de escribir, mejor pongo imágenes y platico dos trs cosas, pero veo que a ti se te da muy bien eso de la escribida, jeje, que bien, no sabía que lo hicieras tan bien, por aquí nos estamos viendo.